ERGO PROXY: UNA COLABORACIÓN ESPECIAL

6518_ergo_proxy_hd_wallpapers

Con motivo del 10.º aniversario de Blog Visual, nuestra editora, Marga Adobes, colabora con un artículo especial dedicado a un legendario anime que sobrepasa con creces los límites de la mera ciencia ficción que encontraréis bajo el título de:

“Ergo Proxy” (エルゴ プラクシー): un viaje en el tiempo, desde Romdo al pasado

¡No os lo perdáis!

 

 

T. ENAMI (II): EL CAMINO DEL TÉ

Recolección de hojas de té, Shizuoka, Enami Studio, n.º 583.

Hace unos meses dedicábamos un artículo al fotógrafo T. Enami. Hoy, rescatamos algunas de las bellas fotografías salidas de su estudio (fechadas en torno a la década de 1920), en las que recorremos su visión del “camino del té”, desde su recolección, hasta que ser embarcado para su comercialización.

Recolección de hojas de té en Shizuoka, Enami Studio, n.º 570.

Recolección de hojas de té en Shizuoka, Enami Studio, n.º 570.

Jóvenes tomándose un descanso en una plantación de té, Enami Studio, n.º 586.

Jóvenes tomándose un descanso en una plantación de té, Enami Studio, n.º 586

Jóvenes de regreso a casa tras la jornada en los campos de té, Enami Studio.

Regreso a casa tras la jornada en los campos de té, Enami Studio.

Recolector pesando hojas de té, Enami Studio, n.º 588.

Recolector pesando hojas de té, Enami Studio, n.º 588.

Enrollado y secado de hojas de té, Enami Studio, n.º 590.

Enrollado y secado de hojas de té en planchas de papel, Enami Studio, n.º 590.

Agricultores vendiendo té, Enami Studio, n.º 591.

Agricultores vendiendo té, Enami Studio, n.º 591.

Tamizado de té verde secado, Enami Studio, n.º 593.

Tamizado de té verde seco, Enami Studio, n.º 593.

Clasificación de té verde, Enami Studio, n.º 595.

Clasificación de té verde, Enami Studio, n.º 595.

Re-horneado de té verde, Enami Studio, n.º 596.

Secado de té verde, Enami Studio, n.º 596.

Refinado mecánico del té verde, Enami Studio, n.º 599.

Refinado mecánico del té verde, Enami Studio, n.º 599.

Horneado del té verde, Enami Studio, n.º 600.

Secado del té verde, Enami Studio, n.º 600.

Secado del té verde, Enami Studio, n.º 601.

Secado del té verde en planchas de papel, Enami Studio, n.º 601.

Jóvenes seleccionando palitos y hojas de té desenrolladas, Enami Studio, n.º 605.

Jóvenes seleccionando palitos y hojas de té desenrolladas, Enami Studio, n.º 605.

Pesado y embolsado de té secado, Enami Studio, n.º 606.

Pesado y embolsado de té seco, Enami Studio, n.º 606.

Muchachas empaquetando té en bolsas de papel, Enami Studio (mal etiquetada, pero posiblemente se trate de la n.º 607).

Muchachas empaquetando té en bolsas de papel, Enami Studio (mal etiquetada, pero posiblemente se trate de la n.º 607).

Embolsado del té secado para exportación, Enami Studio, n.º 608.

Embolsado del té seco para exportación, Enami Studio, n.º 608.

Embalaje del té secado para su transporte, Enami Studio, n.º 615.

Embalaje del té seco para su transporte, Enami Studio, n.º 615.

Estiba de las cajas de té en un vapor, Enami Studio, n.º 621.

Estiba de las cajas de té en un vapor, Enami Studio, n.º 621.

 

Fuente:

Enami – Tea Production (Presbyterian Archives Research Centre New Zealand)

T. ENAMI: UN VIAJE A LA NOSTALGIA

Monte Fuji de T. Enami

Nacido en la antigua Edo (actual Tokio) en pleno Bakumatsu (1853-1867), T. Enami (Enami Nobukuni 江南 信國,1859-1929) se convertiría en uno de los fotógrafos japoneses profesionales más prolíficos y versátiles del período Meiji (1868-1912), aunque su actividad se extendería hasta los primeros años de la era Showa (1926-1989).

T. Enami ataviado con armadura samurái. Autorretrato, ca. 1898.

T. Enami ataviado con armadura samurái. Autorretrato, ca. 1898.

El misterio envuelve al nombre de T. Enoshi. Si bien se esgrimieron diversas teorías que intentaban explicar la “T.” que antecede a su apellido, todo parece indicar que no se correspondería con Toshi (lectura alternativa para Nobu) ni con la inicial del nombre de su hijo, Enami Tamotsu 江南 保, 1893-1969), sino que T. Enoshi sería, más bien, el nombre comercial elegido por este extraordinario fotógrafo.

ENAMI_STUDIO_BENTEN_STREET 1892-93

Calle Benten, en cuya acera izquierda puede adivinarse el cartel del “Estudio T. Enami”, 1892-1893.

Entre los años 1885 y 1890 se formó con Ogawa Kazumasa (Isshin). Dos años más tarde, en 1892, se trasladó a Yokohama, ciudad en la que abrió su estudio fotográfico de retratos en la calle Benten-dori. Posteriormente, también contaría con nuevos estudios en Hong Kong y Filipinas (en Dagupan y Manila). Cuando en 1904 estalló la guerra Ruso-japonesa, partió al frente como fotógrafo militar al servicio del Ejército japonés.

Oficiales militares en China durante la guerra Ruso-japonesa de 1904-05. T. Enami.

Oficiales militares en China durante la guerra Ruso-japonesa de 1904-05. T. Enami.

Tropas japonesas en China durante la guerra Ruso-japonesa de 1904-05. T. Enami.

Tropas japonesas en China durante la guerra Ruso-japonesa de 1904-05. T. Enami.

El 1 de septiembre de 1923, el Gran Terremoto de Kantô destruyó su estudio, aunque Enami lo reabrió de nuevo poco después y consiguió reconstruir su archivo fotográfico. Tras su fallecimiento en 1929, su hijo Tamotsu se hizo cargo del negocio familiar, que prolongó su actividad hasta que en 1945 sucumbió bajo las bombas de los B-29  norteamericanos. Tras la guerra, y a consecuencia de la ocupación estadounidense de Yokohama, Tamotsu hubo de abandonar el estudio de la calle Benten-dori y trasladarse a otra ubicación. Murió sin hijos en 1969.

T. Enami, ca.1915-23.

T. Enami, ca.1915-23.

A T. Enami le debemos una de las más amplias y conocidas colecciones fotográficas de la era Meiji, pues a su autoría corresponden algunas de las imágenes más emblemáticas del Viejo Japón. Dominó varias técnicas fotográficas, entre la que destacaríamos, además de sus fotografías en blanco y negro y a color, pintadas a mano, sobre todo, sus estereogramas, que, mediante un dispositivo especial, permitían una visión tridimensional a partir de dos fotografías simultáneas tomadas con dos lentes separadas a una distancia equivalente a la separación que tenemos entre los ojos.

Exposición industrial Tokio, Parque Ueno, 1907.

Exposición industrial Tokio, Parque Ueno, 1907.

Tokyo Industrial Exposition, Ueno Park, 1907

En sus trabajos podemos apreciar desde retratos y posados de estudio hasta oníricos paisajes, animadas escenas urbanas, fragmentos de la austera vida rural, hasta momentos que destilan cotidianidad. Sin duda, el legado de Enami, cuyo talento llegó a reconocer la National Geographic, es un regalo que permite que nos asomemos al Japón de antaño, un viaje al pasado teñido de nostalgia.

Paisajes

Calle de Yokohama. T. Enami, ca. 1892-95.

Calle de Yokohama. T. Enami, ca. 1892-95.

Entrada a Enoshima. T. Enami.

Entrada a Enoshima. T. Enami.

Vista del monte Fuji. T. Enami.

Vista del monte Fuji. T. Enami.

Torii de Miyajima y bote vistos desde el mar. T. Enami.

Torii de Miyajima y bote vistos desde el mar. T. Enami.

Panorámica del lago Ashi y el pueblo de Hakone. T. Enami.

Panorámica del lago Ashi y el pueblo de Hakone. T. Enami.

Puente de Kintai, en Iwakuni, T.Enami, ca. 1892-95.

Puente de Kintai, en Iwakuni, T.Enami, ca. 1892-95.

Kiyomizu en Kioto, T. Enami, ca. 1892-95.

Kiyomizu en Kioto, T. Enami, ca. 1892-95.

Peregrino. T. Enami.

Peregrino. T. Enami.

Monte Fuji visto desde Yoshiwara. T. Enami, ca. 1892-95.

Monte Fuji visto desde Yoshiwara. T. Enami, ca. 1892-95.

Jizô esculpido en la roca de una recóndita montaña cerca de Hakone. T. Enami, ca.1892-95.

Jizô esculpido en la roca de una recóndita montaña cerca de Hakone. T. Enami, ca.1892-95.

Camino de ascenso hacia el santuario de Gongen en Hakone. T. Enami, ca.1897-1900.

Camino de ascenso hacia el santuario de Gongen en Hakone. T. Enami, ca.1897-1900.

Antiguo Hotel Imperial, obra de Frank Lloyd Wright, antes de la Segunda Guerra Mundial. T. Enami, ca.1923-28.

Antiguo Hotel Imperial, obra de Frank Lloyd Wright, antes de la Segunda Guerra Mundial. T. Enami, ca.1923-28.

Chavales ante una panorámica de Yokohama. T. Enami, ca.1897-1900.

Chavales ante una panorámica de Yokohama. T. Enami, ca.1897-1900.

Gigantescas cuerdas de cabello humano en el templo Honganji.

Gigantescas cuerdas de cabello humano en el templo Honganji.

Escena cotidiana de una calle en el medio rural. T. Enami.

Escena cotidiana de una calle en el medio rural. T. Enami.

Vida cotidiana

Hilado de la seda, T. Enami, ca. 1895.

Hilado de la seda, T. Enami, ca. 1895.

Niña con pescador, T. Enami, ca. 1910-1915.

Niña con pescador, T. Enami, ca. 1910-1915.

Vendedor ambulante de geta, T. Enami, post-1923.

Vendedor ambulante de geta, T. Enami, post-1923.

A falta de caballos...

A falta de caballos…

Niño rezando en un templo. T. Enami, ca. 1915.

Niño rezando en un templo. T. Enami, ca. 1915.

Secado de las hojas de té. T. Enami.

Secado de las hojas de té. T. Enami.

Tienda de té. T. Enami, ca.1910-15.

Tienda de té. T. Enami, ca.1910-15.

Fábrica de parasoles. T. Enami, ca. 1905-1915.

Fábrica de parasoles. T. Enami, ca. 1905-1915.

Vendedor de peces de colores. T.Enami.

Vendedor de peces de colores. T.Enami.

Sacerdote orando. T.Enami.

Sacerdote orando. T.Enami.

Adivino. T. Enami, ca.1915-20.

Adivino. T. Enami, ca.1915-20.

Geishas

Grupo de geishas en una veranda con vistas a un estanque. T. Enami, ca.1898

Grupo de geishas en una veranda con vistas a un estanque. T. Enami, ca.1898

Geisha entre las azaleas del  parque Hibiya, cerca del Hotel Imperial, en Tokio, T.Enami, ca. 1925-28.

Geisha entre las azaleas del parque Hibiya, cerca del Hotel Imperial, en Tokio, T.Enami, ca. 1925-28.

Geishas en un momento de asueto. T. Enami, ca. 1892-95.

Geishas en un momento de asueto. T. Enami, ca. 1892-95.

Dos maiko en los jardines Genkyu, Hikone, cerca de Kioto. T. Enami, ca. 1925-28.

Dos maikos en los jardines Genkyu, Hikone, cerca de Kioto. T. Enami, ca. 1925-28.

Geishas en un puente del estanque del jardín Fugetsu. T. Enami, ca. 1915-20.

Geishas en un puente del estanque del jardín Fugetsu. T. Enami, ca. 1915-20.

Geisha arreglando el cabello a otra geisha. T. Enami, ca.1892-95.

Geisha arreglando el cabello a otra geisha. T. Enami, ca.1892-95.

Dos maikos. T. Enami, ca. 1897-1900.

Dos maikos. T. Enami, ca. 1897-1900.

Leyendo una carta de amor.T. Enami.

Leyendo una carta de amor.T. Enami.

 

Fuentes/ Para saber más:

Imagen destacada: Vista de la cima del monte Fuji, T. Enami, ca. 1895-1915.

Okanawa Soba (Rob): https://www.flickr.com/photos/24443965@N08/albums/with/72157604145302649

http://pinktentacle.com/2009/10/animated-stereoviews-of-old-japan/

http://photoguide.jp/txt/T._Enami

http://www.t-enami.org/

http://www.jesusherrero.com/japon-analogico-en-3d/

http://www.doctorojiplatico.com/2013/01/t-enami-estereoscopico-japon-tradicional.html

https://en.wikipedia.org/wiki/T._Enami

TESOROS NACIONALES VIVIENTES: LA TRADICIÓN DEL PRESENTE

Kuzumi Murose "Hyakka" (one hundred flowers), 2012 (photo by Jeff Jahn)

Desde los primeros años de la época Meiji (1868-1912), se vinieron tomando una serie de medidas por parte del gobierno japonés encaminadas a proteger el valioso legado cultural material nipón. De 1871 data el Plan para la Preservación de Objetos Antiguos, una de las primeras disposiciones legislativas decretadas a tal fin, aunque se demostró insuficiente. Por ello, años más tarde se pondría en marcha la Ley de Preservación de Templos Antiguos y Santuarios (5 de junio de 1897), considerada como la primera ley sistemática para la preservación del arte y edificios arquitectónicos tradicionales y que sería complementada posteriormente con una segunda ley de fecha 15 de diciembre de 1897, que designaba como “Tesoro Nacional” a las obras de arte de templos y santuarios, a los que calificaba como “edificios de especial protección”.

Arte del bambú de Yamaguchi Ryuun.

Arte del bambú de Yamaguchi Ryuun.

El s. XX consolidó la modernidad que de manera incipiente se fue instaurando desde los inicios de la era Meiji. Para preservar el rico patrimonio cultural japonés, se pusieron en marcha nuevas iniciativas, como los Sitios Históricos, Lugares de Belleza Escénica y la Ley de Preservación de los Monumentos Naturales de 1919. De una década más tarde, de 1929, data la Ley de Preservación del Tesoro Nacional, que sustituiría al anterior paquete de leyes de 1897. La Gran Depresión de la década de 1930 supuso un nuevo reto, que se traduciría en la Ley sobre la Conservación de Importantes Obras de Bellas Artes, en un intento del gobierno por evitar la exportación de obras de arte todavía no catalogadas como Tesoro Nacional.

"Sonido del viento", florero de plata de Osumi Yukie, 2014. Martillado de plata con "nunome zogan" (incrustaciones con impronta textil) de plomo y oro.

“Sonido del viento”, florero de plata de Osumi Yukie, 2014. Martillado de plata con “nunome zogan” (incrustaciones con impronta textil) de plomo y oro.

Jarrón de mokume-gane (metal imitando el veteado de la madera) de Tamagawa Norio, 1997.

Jarrón de mokume-gane (metal imitando el veteado de la madera) de Tamagawa Norio, 1997.

Sin embargo, sería la destrucción de edificios protegidos como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, y sobre todo, el incendio, el 26 de enero de 1949, del Kondo (Salón Dorado) del templo de Hôryû-ji, en Nara, una de las estructuras en madera más antiguas existentes en el mundo y primer edificio en ser protegido por la Ley de Preservación de Templos y Santuarios Antiguos, las tragedias que propiciarían la reformulación de la protección de bienes culturales, que cristalizaría en la Ley para la Protección de Bienes Culturales de 30 de mayo de 1950. Fue esta medida, efectiva desde el 29 de agosto del mismo año en que se promulgó, la que establecería la catalogación de los bienes culturales materiales en dos categorías: Bienes Culturales Importantes y Tesoro Nacional. Asimismo, la nueva ley, junto con otras anteriores, ampliaba su protección a “propiedades culturales intangibles”, “propiedades de la cultura popular” y “bienes culturales enterrados”.

Sosaku ningyô, "General de las flores de cerezo y ciruelo" de Hirata Gôyô II, 1936, Museo Nacional de Arte Moderno, Tokio

Sosaku ningyô, “General de las flores de cerezo y ciruelo” de Hirata Gôyô II, 1936, Museo Nacional de Arte Moderno, Tokio.

A grandes rasgos, este ha sido el contexto y la evolución de leyes y preceptos en que se enmarca el nacimiento de la denominación de Tesoro Nacional Viviente (人間国宝, Ningen Kokuhô), término con el que se conoce a las personas que, gracias a su talento y capacidades artísticas, se han convertido en piezas clave para la preservación de las artes tradicionales intangibles japonesas.

Cuenco con motivos florales de Imaizumi Imaemon XIV.

Cuenco con motivos florales de Imaizumi Imaemon XIV.

El título que los reconoce como “Portadores de Importantes Legados Culturales Intangibles” (重要無形文化財保持者 Juyo Mukei Bunkazai Hojisha) fue creado en 1950, aunque no fue hasta cinco años más tarde,1955, cuando se otorgaron los primeros títulos. Existen varios tipos de certificación: Certificado Individual (各個認定 Kakko Nintei), Certificado Colectivo (総合認定 Sôgô Nintei) y Certificado de Grupo de Preservación (保持団体認定 Hoji Dantai Nintei).

Maki-e Marubako (Caja redonda de maki-e), “Hyakka” (Cien flores) de Murose Kazumi.

Maki-e Marubako (Caja redonda de maki-e), “Hyakka” (Cien flores) de Kazumi Murose.

Asimismo, la titulación abarca un amplísimo abanico de artes. Entre las artesanías encontramos: cerámica, textil, lacado, trabajo del metal, trabajo de la madera, fabricación de muñecos, fabricación de papel, entre otras. Mientras que entre las artes escénicas destacan: gagaku, noh, nunraku, kabuki, kumi odori, música, danza y drama.

El concepto que descansa tras la concesión del título de Tesoro Nacional Viviente no tiene que ver con la inmovilidad, sino más bien todo lo contrario: trata de mantener vivas unas tradiciones para que perduren a través de los tiempos. En palabras de Kaneshige Michiaki, hijo de Kaneshige Tôyô, primer maestro de cerámica Bizen designado como Tesoro Nacional Viviente en 1956:

“La tradición se confunde en ocasiones con la transmisión. Copiar piezas Momoyama es transmisión. Producir piezas contemporáneas incorporando técnicas del período Momoyama es tradición. La tradición consiste en conservar en la propia mente formas y técnicas transmitidas cuando se producen piezas contemporáneas. La tradición cambia constantemente. Una simple copia de una pieza antigua no ha cambiado; es prácticamente lo mismo que su prototipo de hace 400 años. La tradición consiste en crear algo nuevo con lo que uno ha heredado”.

Chawan de Kaneshige Tôyô

Chawan de Kaneshige Tôyô.

No se trata, pues, de aplicar técnicas ancestrales de manera mecánica e inamovible, lo que conduciría irremediablemente al anquilosamiento de las respectivas disciplinas, sino de adaptar las técnicas transmitidas de generación en generación a los tiempos modernos para mantenerlas vivas, labor en la que, así mismo, tendrán, sin duda, un papel destacable los propios descendientes y discípulos de los actuales Tesoros Nacionales Vivientes, como Hayashi Mikiko (hija de Hayashi Komao).

"Nieve en el templo Zozoji", de Kawase Hasui, 1953 (Tesoro Nacional Inmaterial).

“Nieve en el templo Zozoji”, de Kawase Hasui, 1953 (Tesoro Nacional Inmaterial).

Con todo, pese a la incalculable importancia y el prestigio que el título de Tesoro Nacional Viviente supone, no solo para el galardonado como reconocimiento a su labor artística y trayectoria profesional, sino también para las propias artes tradicionales japonesas, pocos son los nombres de los maestros distinguidos con el título que llegan a ser conocidos por el gran público occidental, salvo excepciones, como el actor de kabuki Bandô Tamasaburô V o como Kawase Hasui (nombrado Tesoro Nacional Viviente en 1956), cuyos nombres han trascendido fronteras.

Fuentes/Para saber más:

Imagen destacada: “Hyakka” (“Cien flores”) de Kazumi Murose, 2012 (foto de Jeff Jahn)

Living National Treasure Museum: http://www.nikobi.com/english/about.html

Artes escénicas de Japón: http://www.japonartesescenicas.org/personalidades/ningenkokuho.html

E-Yakimono.net: http://www.e-yakimono.net/html/living-natl-treasures.htm

Gallery Japan: http://galleryjapan.com/locale/en_US/artist/list/?kokuhou_flag=1

Onishi Gallery: http://onishigallery.com/

Japan Living Arts: http://japanlivingarts.com/

Monocle: https://monocle.com/gallery/magazine/43/expo-43-treasure-trove/

The Samurai Archives:

http://wiki.samurai-archives.com/index.php?title=National_Treasures#Destroyed_Former_National_Treasures

http://www.sakuraeiga.com/catalogue/art/industrialarts/

http://nakagawa-mokkougei-e.blogspot.com.es/

http://www.galerie-kirbach.de/?notable-sales-t-Fujiwara-Kei&W144

Hirata Gôyô:

http://www.antiquejapanesedolls.com/pub_artinfocus/sosaku_ningyo/sosaku_ningyo.html

Akiyama Nobuko: http://nippon-kichi.jp/article_list.do?p=880&ml_lang=en

Kazumi Murose:

http://murose.com/

http://japanesegarden.com/events/urushi-masterpieces-of-lacquer-ware/

http://www.portlandart.net/archives/2014/11/kazumi_murose_a.html

Hayashi Mikiko:

http://www.sakuranoki.co.jp/artists/mikiko_hayashi

http://www.tv-tokyo.co.jp.e.ck.hp.transer.com/takumi/backnumber/backnumber66.html

Kawase Hasui: http://floatingworld.com/artist/Kawase-Hasui

Wikipedia:

Tesoro Nacional Viviente (Japón): https://en.wikipedia.org/wiki/Living_National_Treasure_(Japan) (English)

https://es.wikipedia.org/wiki/Tesoro_Nacional_Viviente_(Jap%C3%B3n) (Español)

Lista de Tesoros Nacionales (Japón): https://en.wikipedia.org/wiki/Lists_of_National_Treasures_(Japan)

Lista de Tesoros Nacionales Vivientes:

https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Living_National_Treasures_of_Japan_(performing_arts)

Lista de Tesoros Nacionales Vivientes (artesanías):

https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Living_National_Treasures_of_Japan_(crafts)#Other

Lista de Tesoros Nacionales Vivientes (artes escénicas):

https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_Living_National_Treasures_of_Japan_(performing_arts)

BUNRAKU: CUANDO LA MADERA COBRA VIDA

Puppet Theater by Nakazawa Hiromitsu 1922

Iroyome…

La mujer se giró. Kaito echó su espalda hacia atrás. Las palmas de sus manos extendidas. Gimió. Ella se fue acercando. Iroyome era una muñeca dulce, de rostro ovalado y ojos que brillaban como céfiros. Cuando las manos de ambos amantes se encontraron, la faz de la dama se transformó…

—¡Iroyome!

Se oyeron gritos entre el público. Los estómagos más sensibles quedaron impactados por la visión del espectro. Kaito se arrojó en brazos de aquel demonio, diciendo:

Deja que tu cabello me roce, dame tu aliento mortal… ¡Tómame, Iroyome!

El shamisen comenzó a llorar, y la sala estalló en aplausos.

…….

"Marioneta de Bunraku", de Sasajima Kihei, ca. 1949.

“Marioneta de Bunraku”, de Sasajima Kihei, ca. 1949.

Así comienza el relato titulado “Venganza, incluido en la antología de María Jesús López-Beltrán, Jōnetsu monogatari. Pasiones en Japón. El fragmento describe el desarrollo de una pieza de bunraku, nombre genérico por el que se conoce al teatro de marionetas japonés, o Ningyō Jōruri Bunraku. Este arte, declarado por la UNESCO Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2003 (inscrito definitivamente en 2008), se configura por la fusión de tres artes escénicas: el teatro de marionetas propiamente dicho (ningyō), la recitación cantada (jōruri a cargo del tayū o narrador) y el acompañamiento musical con shamisen.

Yukahon (libro del narrador) de la obra Zōho Ten no Amijima, Shinchi chaya no dan / [obra original de Chikamatsu Hanji]

Yukahon (libro del narrador) de la obra Zōho Ten no Amijima, Shinchi chaya no dan [obra original de Chikamatsu Hanji]

La forma teatral del bunraku, tal y como la conocemos hoy, se conformó a principios del período Edo (1603-1868) al confluir las marionetas con el jōruri, género que ya gozaba de popularidad desde el siglo XV, alcanzando su característica puesta en escena definitiva a mediados del siglo XVIII, y su nombre actual (Ningyō Jōruri Bunraku), ya en el s. XIX.

En las obras de Ningyō Jōruri Bunraku, tres titiriteros, visibles para el público aunque ataviados con trajes negros y de los que únicamente el marionetista principal dejará el rostro al descubierto, manipulan cada una de las marionetas articuladas, a la vez que desde una plataforma adyacente, el tayū canta la narración de la historia interpretando todos los personajes, acompañado en su recitación por las notas del shamisen.

Si bien las marionetas en su origen tenían una estructura de varilla relativamente simple que permitía su manipulación por una sola persona, con el tiempo fue complicándose su configuración y agrandándose su tamaño, que en la actualidad llega a alcanzar la mitad o los dos tercios del cuerpo humano. El esqueleto de los títeres se compone de partes articuladas entre sí: cabeza (kashira), hombros, brazos y piernas, aunque en ocasiones carecen de estas últimas, por no ser necesarias al quedar esta parte anatómica cubierta por las vestiduras del muñeco.

En ocasiones, las caras pueden acentuar su expresividad al incorporar mecanismos que permitan mover ciertas partes del rostro (como boca u ojos), o, al igual que en el caso de la marioneta del relato, que hagan posible la transformación del personaje, habitualmente en un ser monstruoso o fantasmagórico.  Existen alrededor de una cincuentena de tipos de cabezas distintos (incluidas las de animales), agrupadas en diversas categorías y adaptadas a los distintos roles que asumen los muñecos: héroe (komei), hombres jóvenes y apuestos (wakaotoko), prostitutas (keisei), beldades que se transforman en seres demoníacos (gabu), etc.

Fuentes/Para saber más:

Imagen destacada: “Teatro de marionetas” de Nakazawa Hiromitsu, 1922.

UNESCO: Intangible Cultural Heritage: http://www.unesco.org/culture/ich/en/RL/ningyo-johruri-bunraku-puppet-theatre-00064

Japanese Performing Arts Resource Center: http://www.glopad.org/jparc/

Biblioteca Fundación Japón: http://bibliotecafjm.blogspot.com.es/2013/09/el-teatro-de-marionetas-ningyo-joruri.html

Columbia University Libraries. The Barbara Curtis Adachi Bunraku Collection: http://bunraku.cul.columbia.edu/

Share Self Commons: http://search.sscommons.org/object/SS7730756_7730756_9899604